martes, 17 de julio de 2012

BILINGÜÍSMO -SUI GENERIS-



Por Mariana Gardella

“…suele insistirse mucho sobre los límites del pensamiento, de la razón, etc., y se afirma que no puede irse más allá del límite. En esta afirmación se halla la falta de conciencia de que por el hecho mismo de estar algo determinado como límite ya por eso se halla superado.”
G. W. F. Hegel, Ciencia de la lógica, 171.

I- IntroducciónRetomemos el interrogante que frecuentemente nos asalta: ¿por qué los chicos se acercan a nosotros? Retomemos las respuestas que frecuentemente se nos ocurren: para solucionar los problemas que tienen en la escuela, para hacer la tarea, para buscar respuesta a las preguntas que no pueden formular en clase. Sobre todas estas afirmaciones está impreso el sello de la escuela que es marco, horizonte y medida a partir del cual los chicos y sus padres deciden y juzgan sobre lo que se hace en los espacios que ofrecemos. Muchas veces nosotros tampoco podemos alejarnos demasiado del horizonte escolar y sus prescripciones ya que hacer la tarea urge a los chicos cada sábado, la repitencia es un fantasma temible y, tanto ellos como sus padres, nos remarcan con preocupación qué es aquello en lo que deben mejorar para tener éxito en la escuela y esperan con ansias que los ayudemos al respecto.Sin embargo, los sábados por la mañana ocurren algunos episodios ajenos a las determinaciones escolares. Gran parte de la población con la que trabajamos es inmigrante. Algunos de ellos se establecieron en Argentina hace ya varios años, otros están aquí desde hace muy poco tiempo y todos, sin embargo, viven sobre la frontera, oscilantes, en el límite: se establecen entre las tierras de Bolivia o Paraguay que dejaron atrás, evocadas a través del relato acerca de cómo vivían allí, de por qué sus padres tuvieron que emigrar y quiénes se quedaron; y la Argentina, territorio en el cual se teje una trama de vivencias -las propias del inmigrante, de quien se ha exiliado perseguido por la pobreza y la falta de trabajo- difícil de narrar. La frontera geográfica, entonces, es también una frontera lingüística no sólo por la dificultad de narrar la propia experiencia sino también porque muchos de los chicos que asisten los sábados conocen otra lengua además del español. Algunos no hablaban español antes de emigrar y se vieron forzados a aprenderlo tras establecerse en la Argentina, otros conocen sólo algunas palabras en guaraní o en quechua porque esa es la lengua en la que hablan sus padres y sus abuelos.Sin embargo, creemos que estas fronteras contienen in nuce la posibilidad de devenir un solo lugar, sin límites. Formulemos entonces una nueva pregunta: ¿cómo destruir lo que se ha edificado en base al presupuesto cimental de que tales fronteras son reales? ¿Cómo educar personas con el objetivo de que habiten un lugar ilimitado? Ensayemos una respuesta: sólo puede ser habitante de un lugar sin límites quien se vuelve educador. Toda vez que los chicos nos hablan en guaraní o recuerdan algunas palabras en quechua, al enseñarnos, ellos mismos devienen educadores y, a su vez, se educan a sí mismos actualizando ese universo lingüístico cuyo destino cierto es el olvido. Porque en las escuelas se habla español, en Soldati se habla español, en Argentina se habla español. ¿Cómo hacer, entonces, para que estas personas no olviden? ¿Cómo hacer para explotar al máximo la ventaja de hablar dos lenguas, guaraní o quechua y español? Nuestra propuesta es ofrecerles un espacio en el que puedan transformarse en educadores para que, educando, hablen su lengua y enseñar se vuelva la fórmula contra el olvido. De este modo, no sólo las fronteras culturales y lingüísticas entre países, sino también aquéllas que se establecen entre quien educa y quien aprende, quien sabe y quien no se superan.I- Primeros pasos para educar sujetos educadores,habitantes de un lugar ilimitadoPor las razones expuestas supra es que hemos decidido empezar a trabajar con los chicos y sus familias para recolectar términos y expresiones en quechua y guaraní con el objetivo de concretizar y externalizar los vínculos de enseñanza y aprendizaje de estas lenguas. La primera actividad guiada por este objetivo es la confección de un diccionario de términos y expresiones del guaraní y del quechua, con apéndices morfológicos y fonéticos para facilitar el aprendizaje y el uso de ambas lenguas. Las actividades que, hasta el momento, contribuyeron a este fin son:1) La estimulación de la conversación espontánea con los chicos durante la cual ellos expresan términos en guaraní o quechua que recuerdan y que son registrados por nosotros.2) Fueron enviados a los hogares de cada chico, convocando a toda la familia, unos sobres que contenían listas de palabras y expresiones en español. La consigna era escribir junto a cada una de ellas su equivalente en quechua o guaraní




Diccionario trilingüe
de términos y expresiones
Guaraní, Quechua y Español
 
Primera parte
Español- Guaraní
 
 Cuando queremos contarle a alguien acerca de nuestra familia podemos usar estas
 palabras: 
                                                         Papá: Tu’a
Mamá: Sy
Hijo: Tayra
Nińo: Mita’i
Nińa: Mitakuńai
Casa: Roga
Amor: Mboraihu
 
Para hablar con alguien acerca de nuestra ropa, podemos usar las siguientes palabras: 
 
Calzado: Zapatukera
Zapatillas: Sapatu
Ropa de mujer: Kuńa a’o
Ropa de hombre: Ku’imba’e a’o
Vestido: Sai
Pantalón largo: Kaso mbuku
Pantalón corto: Kaso mbyky
Camisa: Camisa
“Estar descalzo” se dice: Pynandi
 
Si miramos con alguien el cielo, podemos mencionar lo que vemos usando las
 siguientes palabras: 
 
Sol: Kuarahy
Luna: Jasy
Estrellas: Mby’ja
Nubes: Ara’i
Tormenta: Ara vai
Lluvia: Amã
Si está nublado, debemos decir: Ijarai
Si está soleado, debemos decir: Ikuarahy
Si llueve mucho, debemos decir: Okyeterei
 
Esta son algunas palabras relacionadas con la naturaleza: 
 
Flores: Yboty
Árbol: Ybirã
Fuego: Tata
Aire: Ybytu
Gato: Mbarakaja
Perra: Jagua
Vaca: Vaka
León: Jagua rete
 
Si pasa una chica muy linda por la calle, podemos decir: 
Mitakuńa põra 
(¡Qué linda chica!)
 
Si le queremos decir a alguien que lo queremos mucho: 
Rojaijueterei 
 
“Reír” se dice: Epuka
 
Si queremos decir que alguien se porta muy mal: 
Ojeportavaieterei
 
Si nos invitan a comer y la comida estuvo muy rica, debemos decir: 
Heterei 
(¡Qué rico!)
 
Si no podemos hacer algo solos y le queremos pedir ayuda a alguien, debemos decir: 
Cheipyty’õ
(¿Me ayudás?)
 
Si extrañamos mucho a alguien: 
Rohechagau 
(Te extraño)
 
“Vení acá” se dice: 
Eju ko’ape
 
Para invitar a alguien a nuestra casa, debemos decir: 
Eju che rogape
 
“Somos amigos” se dice: 
Ńande oñoiru
 
Para agradecer debemos decir: 
Aguije 
 
“Hola” se dice: 
Mba’eteko
 
“Chau” se dice: 
Jajotopata
 
Para decir que alguien está loco: 
Itavykai
 
Si queremos decir que la profesora es linda: 
Ipora pe mbo’ehara 
 
Si queremos pedir prestada una regla: 
Eipuruka che ndemajojoha 
 
Cuando nos olvidamos el lápiz, debemos decir: 
Nda guerui che haiha 
  
Apéndice fonético
 
En Guaraní, las letras no suenan igual que en Español. Debemos recordar que: 
La “J” suena como /y/
La “H” suena como  /j/
La “Y” suena como la /u/ francesa


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